<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-962700258468490242</id><updated>2011-11-27T15:29:42.898-08:00</updated><title type='text'>Pepe Kanavis</title><subtitle type='html'>Narrativa</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://nitomarsiglio.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/962700258468490242/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nitomarsiglio.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Pepe Kanavis</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11593530548295523041</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_LhWVegafMhA/Sa7vRuDP3vI/AAAAAAAAAG0/L3wmrgP_w8Y/S220/Pepe2.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>6</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-962700258468490242.post-4723726367688099847</id><published>2009-04-04T11:04:00.001-07:00</published><updated>2009-04-04T11:04:59.432-07:00</updated><title type='text'>... y no a la guerra.</title><content type='html'>Detrás del escusado del rancho y enfrente de la chanchería, está sentado en su silla el General Ramírez. Y piensa. Ya han pasado 25 años de lo de “El Tomillo “, y piensa. Lo rodean cinco galgos flacos que se pelean por un viejo y petrificado hueso y un par de cotorras audaces que intentan cazar alguna pulga de los canes cenceños.&lt;br /&gt;Está con la vista perdida en el horizonte de la vasta pampa, como esperando una aparición, como hurgando mas allá de la línea de los girasoles vecinos. Su mente vuela por entrincados senderos pastosos de recuerdos recurrentes que no lo dejan en paz. Sobre un caldén que le da sombra al rancho, en la rama mas alta, lo observa un viejo lechuzón casi tan viejo como él. Gris y rollizo con el pico gastado de picotear ratones y culebras y los ojos grandes y vidriosos casi ciegos por los años. Lo observa, lo reconoce y piensa, Éste es el mentado General Ramírez, todo un hombre, todo un macho”. Y siente orgullo ajeno por esa especie a la que no pertenece. &lt;br /&gt;El sol pega; y pega fuerte. Las figuras se desdibujan con el vapor que saca de la resquebrajada tierra el inefable febo. Hasta los girasoles se agachan para no encandilarse. Pero el General inmutable, recibe estoicamente los rayos que rebotan en las medallas ganadas en las glorias pasadas de la conquista del Desierto. Pero sabe que le ha quedado una asignatura pendiente, y que ya no puede escaparle mas al postergado encuentro.&lt;br /&gt;Se levanta con altives y sin apuro, como analizando cada paso que da hacia el tordillo que se encuentra atado al palenque al lado izquierdo del rancho. El tordillo lo espera, a él también le preocupa el encuentro. Y le preocupa mas que el bochorno de la media tarde de verano. El lechuzón se inquieta, presiente que va ser testigo de algo importante y se mantiene alerta. Sabe que ya le queda poco rollo y que sería un pecado perderse de ser testigo de algún glorioso evento. De esos que han hecho historia en la indómita pampa y que el General fue actor principal de casi todos ellos.&lt;br /&gt;El General apoya el pié izquierdo en el estribo, con la mano derecha acomoda el sable, se sube al pingo y enfila hacia el desierto, hacia los pagos de Caltuquén , el sanguinario cacique de los Cachimperros. &lt;br /&gt;El General recuerda, hace 25 años en “Él Tomillo”, en el anterior encuentro. Una lágrima traicionera recorre su mejilla. Se estremece. Siente un frío y se apoya en el sable para afrontar el recuerdo. El caballo se zarandea enterrando una pata y luego la otra en las arenas ardientes del desierto. Una veloz lagartija cruza delante de ellos, el tordillo la ignora, mientras el General sigue perdido en sus recuerdos.&lt;br /&gt;El lechuzón levanta vuelo y lo sigue, pero a la distancia marcando el respeto.&lt;br /&gt; El General que piensa  - Veinticinco años desde El Tomillo ¡La pucha que pasó el tiempo! &lt;br /&gt; No era su culpa, lo comisionaron para otros pagos, en otros países y en otros entuertos. Peleó en Paraguay, contra los Poraporá, junto coca en Bolivia, fue atrapado y esclavizado en el amazonas por la tribu Jíbaro. Donde de sol a sol lo obligaron a tallar plátanos para vender en las ferias artesanales en los pueblos. &lt;br /&gt;Logró escaparse y regresó a su querido país donde lo ignoraron y lo jubilaron, pero no le importó porque así pudo regresar a su ansiado desierto. A ese implacable y atroz desierto que lo devora a cumplir con su demorado destino. &lt;br /&gt;Su corcel avanza ya han pasado seis horas de la partida, el sol fue muy duro durante esas seis horas. Pero ya se ablanda, de a poco se ablanda.  &lt;br /&gt; Caltuquén lo espera, los tambores de guerra le habían avisado. El General ha vuelto. Caltuquén lo espera cerca de la hondonada, el musculoso indio, erguido, gallardo, viril, lo espera con su taparrabos y su lanza diestra. Lo espera mirando hacia el horizonte, mientras con su mano derecha se cubre del astro, con la izquierda se aferra a su lanza, él también ansiaba este demorado encuentro.&lt;br /&gt; El lechuzón se adelanta, desde arriba observa al general erguido en su corcel de guerra y avanza siguiendo la línea de su derrotero. Llega a metros del indio, que permanece impávido como estatua de yeso,  y se posa en un árbol de cinacina como buscando platea para ver al evento. Gira la cabeza hacia un lado y hacia otro, observando al indio y a esa figura que comienza a perfilarse en el horizonte. &lt;br /&gt;El sol está cayendo, es una bola inmensa y naranja que comienza a esconderse. Y recortando la bola naranja, una figura de un hombre a caballo, de un hidalgo, que avanza entregado a su destino artero.&lt;br /&gt;El lechuzón está alerta, ya se encuentran muy cerca, unos pocos metros separan a los dos titanes.&lt;br /&gt;El tordillo se detiene. El General desmonta, avanza unos pasos y se detiene con ambas manos apoyadas en su cintura entregando su pecho. &lt;br /&gt;Caltuquén lo observa inmutable. &lt;br /&gt;Una luna llena se asoma remplazando a la bola naranja del febo. Hay un cortante silencio, todas las sabandijas se han quedado inmóviles observando, hasta las luciérnagas detuvieron su vuelo, congeladas en el espacio, algunas prendidas otras apagadas.  Desde la cinacina se ven unos inmensos ojos amarillos que observan el encuentro. El lechuzón ni parpadea, está absolutamente inmóvil. Quieto.&lt;br /&gt;Un chillido agudo y nervioso rompe el mutismo. Caltuquén avanza revoleando sus brazos. El General lo espera con sus brazos abiertos. &lt;br /&gt; Se encuentran, se chocan, se abrasan, se besan, se enamoran, con sus figuras juntas recortadas sobre la inmensa bola plateada que asoma en el horizonte.  Los mosquitos ululan, las amapolas se abren, las lagartijas danzan, el tordillo relincha y las mariposas aletean junto con las luciérnagas iluminando a los enamorados. Todo es un jolgorio en la hondonada del inmenso desierto de la pampa en la zona de “El Tomillo”.&lt;br /&gt;Solo el lechuzón, el viejo lechuzón levanta vuelo emitiendo un chistido de fastidio. &lt;br /&gt;Un chistido réprochòn.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/962700258468490242-4723726367688099847?l=nitomarsiglio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nitomarsiglio.blogspot.com/feeds/4723726367688099847/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nitomarsiglio.blogspot.com/2009/04/y-no-la-guerra.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/962700258468490242/posts/default/4723726367688099847'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/962700258468490242/posts/default/4723726367688099847'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nitomarsiglio.blogspot.com/2009/04/y-no-la-guerra.html' title='... y no a la guerra.'/><author><name>Pepe Kanavis</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11593530548295523041</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_LhWVegafMhA/Sa7vRuDP3vI/AAAAAAAAAG0/L3wmrgP_w8Y/S220/Pepe2.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-962700258468490242.post-519475656387076616</id><published>2009-04-04T11:03:00.000-07:00</published><updated>2009-04-04T11:04:00.656-07:00</updated><title type='text'>Los Intelectuales</title><content type='html'>Que querés que te diga, para mi la Susana es lo mas grande que hay, estoy perdidamente enamorado de ella y yo se que ella también de mi. A veces me pregunto que me vio. Y si, así como te lo digo, que me vio. Ella es toda una intelectual, estudia teatro, a leído un montón, le gusta la pintura, la música; ¿y yo que? Yo soy todo un bruto. Sí viejo un bruto. Lo único que hago bien es administrar el campo. Y que le puedo ofrecer, plata, seguridad, bienestar. Pero yo sé que a ella eso no le interesa. &lt;br /&gt;Pero hombre como le puede interesar si ella es toda una intelectual. Y viste como son los intelectuales, no como nosotros que estamos tras la guita, los negocios, la cosa mundana; no, ellos son bohemios, ellos se alimentan de cultura, del arte de esas cosas. Yo se que Susana esta loca conmigo pero por otra cosa, por la diferencia de edad. Si si, aunque te parezca increíble es eso, la diferencia de edad. Sabes que pasa, es que ella es como una niña, necesita de un tipo como yo con veinte años mas que ella. Un tipo que le brinde protección, que la cuide, que la contenga, que le dé los gustos como a una niñita caprichosa. Un especie de marido padre. &lt;br /&gt;Claro que no te puedo negar que me ha resultado difícil entenderla, viste como es, son gente muy rara los intelectuales, son muy directos muy abiertos y muy francos. Te digo la verdad a mi me costo una barbaridad entender un montón de cosas, yo reconozco que es culpa mía, que el bruto soy yo. Pero al principio no sabes las discusiones que teníamos con Susana. ¡Ah no sabes!. Pero de a poco ella me fue haciendo entender como era la cosa. Que lo que yo veía no era lo que parecía, que en el teatro es toda ilusión, que lo que parece no existe, no es real. Y te imaginas, para un tipo como yo nacido en el campo entre gauchos y vacas lo que me costó entender esas cosas. Te imaginarás no. Es que son mundos muy distintos, el mundo de los intelectuales es un mundo franco, directo, espontaneo; en cambio nosotros no, somos gente complicada llena de temores y prejuicios. &lt;br /&gt;Me acuerdo del primer enojo que tuvimos, hacia poco que nos habíamos casado y ella estaba trabajando en una obra que tenían que presentar para el curso de teatro. Resulta que entro a mi casa y me encuentro que el compañero de teatro de Susana, un pibe pintón, musculoso mas o menos de la edad de ella, le estaba agarrándole la cola. Si como te digo, ella estaba desnuda y el la estaba agarrando de la cola, y con las dos manos, y ella sonreía  la sacaba y la ponía dura. Y te imaginarás yo me enojé y con tono duro les dije ¿Que es esto? No sabes como se puso Susana, por Dios, estaba embravecida, me dijo de todo, bruto, animal, campesino retrasado, de todo me dijo. Y tenía razón, estaban ensayando la obra, con toda la concentración que se necesita para eso, te imaginarás es una cuestión de sensibilidades hay que posesionarse en el personaje, sentir lo que el personaje siente, como me explico Susana, y yo vengo a interrumpirlos y en sima me hago el enojado. ¡Que tarado! Es el día de hoy que me acuerdo y me da vergüenza. Como pude ser tan tarado. &lt;br /&gt;No sabes, el compañero de Susana se vistió y se fue muy enojado. No es para menos, después yo no sabía como pedirle disculpas. ¡Que papelón!. No sabes, por cinco días tuve que dormir en el sofá, Susana no quería saber nada conmigo, creí que la perdía. La llené de regalos, hasta le pagué un viaje para ella y su compañero por quince días a Buzios. Te imaginarás no sabía como hacer para que me perdone. Pero por suerte como ella me ama un montón, supo comprender mis limitaciones y me perdono. Hasta el tipo estuvo piola, me trajo una chuchería, una estatuilla de una pareja haciendo el amor que abajo decía Recuerdos de Buzios. &lt;br /&gt;Son gente muy buena, muy sensible. Te imaginarás que después de eso yo me curé de espanto, pero como soy un bruto me duró poco. Es que es inútil, ojalá yo fuera un tipo culto e intelectual como ellos, no tendría esa forma de mirar las cosas tan rebuscada y poco franca; pero que se le va a hacer, uno es como es y lo bueno que a pesar de todo Susana igual me quiere. &lt;br /&gt;¡No es una maravilla!; no si aveces no puedo creer la suerte que tengo. &lt;br /&gt;Pero te sigo contando, pocos  meses después de esa metida de pata, hice un viaje a Capital para la compra de unos animales de raza, logré resolver las cosas rápido y pude volver dos días antes de lo esperado, como la extrañe un montón, le había comprado a Susana un tapado de piel. Cuando llegue a la casa a eso de las once de la noche, traté de no hacer ruido para sorprenderla, la casa estaba a semiobscuras y me encontré con el perro en el living, me empezó a ladrar y miraba para las escaleras que dan a nuestra habitación, como no le daba bolilla me tironeaba de los pantalones. &lt;br /&gt;Insistió tanto con sus ladridos y la tironeada de la botamanga del pantalón, que me preocupe y lo seguí hasta la habitación pensando que tal vez había pasado alguna desgracia. Cuando llego allá me encuentro a Susana acostada en nuestra cama con el profesor de teatro. Los dos desnudos, y el perro que miraba hacia ellos y luego me ladraba. &lt;br /&gt;¡Que momento!, te imaginarás, yo con la valija en una mano, el tapado en la otra, mi mujer en nuestra cama desnuda con el profesor de teatro y el perro que me ladraba enfurecido. Yo me quedé serio y mudo sin saber que hacer. Susana que me conocía y adivinaba mis pensamientos se puso como loca y me empezó a retar. Me decía que era siempre el mismo animal, el mismo bruto que no comprendía el arte, el teatro, que no valoraba el sacrificio que significaba compenetrarse en una escena y todas esas cosas. El pobre profesor mientras se vestía, con toda razón me miró fastidiado y me dijo:&lt;br /&gt;¡ Usted es una porquería!, y se fue muy enojado. Yo no sabía que hacer, encima el perro desgraciado, como seguía ladrando le tiré una patada y le grite que se calle. Y sabes que hizo, me miró como con bronca, levantó la pata y me orinó la pierna y se fue para su cucha. Te imaginarás, yo con la pierna orinada, el profesor que se iba enojado y mi mujer que me gritaba. Que papelón, decí que le gustó el tapado de piel y esa misma noche me perdonó. &lt;br /&gt;Es como te digo, nos fue difícil adaptarnos el uno al otro siendo tan distintos, pero cuando hay amor todo se puede. &lt;br /&gt;¡Pero che, por que me miras con esa cara compungida, te digo que ahora somos felices, enserio viejo, enserio!. &lt;br /&gt;Dale  tomate el café que se te enfría. &lt;br /&gt;Pero mirá que causalidad. Mirá, ves lo que te digo, ahí van Susana abrazados con el profesor de dibujo. Es al pedo estos intelectuales son gente muy sensible, muy franca, muy libres.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/962700258468490242-519475656387076616?l=nitomarsiglio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nitomarsiglio.blogspot.com/feeds/519475656387076616/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nitomarsiglio.blogspot.com/2009/04/los-intelectuales.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/962700258468490242/posts/default/519475656387076616'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/962700258468490242/posts/default/519475656387076616'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nitomarsiglio.blogspot.com/2009/04/los-intelectuales.html' title='Los Intelectuales'/><author><name>Pepe Kanavis</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11593530548295523041</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_LhWVegafMhA/Sa7vRuDP3vI/AAAAAAAAAG0/L3wmrgP_w8Y/S220/Pepe2.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-962700258468490242.post-985080239643915180</id><published>2009-04-04T11:01:00.000-07:00</published><updated>2009-04-04T11:03:05.189-07:00</updated><title type='text'>Anàlisis de la obra del Dr. Tomas Shell</title><content type='html'>Si bien la tesis doctoral como la mayoría de la actuación científica del Dr. Thomas Shell estuvo centrada en la física cuántica, fue su trabajo sobre La Cosa el que lo inmortalizó. Su afición por los mitos y religiones antiguas lo llevo a escribir el inolvidable libro. Trabajo que movilizó a media parte del mundo científico y dejó expectante a la otra media. Filósofos, sociólogos, psicólogos, antropólogos mitólogos y otros miembros de las ciencias exactas y humanas quedaron abocados a desentrañar los planteos del Dr. Thomas Shell, desde la óptica de cada una de sus respectivas ciencias. &lt;br /&gt; Como todo hombre sabio fue polémico. Como todo hombre sabio tuvo críticos y aduladores, y como todo hombre sabio le importó mas su obra que las opiniones que sobre él vertían. &lt;br /&gt; Aunque están los que afirman que en mas de una ocasión salió a hacer frente con insultos e improperios a quienes lo injuriaban llegando incluso a los golpes. Son versiones apócrifas que carecen de sustento, y el mundo lo recuerda al Dr. Thomas Shell como un hombre parco a las críticas y aferrado a su creación. &lt;br /&gt; Entre sus detractores, podemos mencionar a la Dra. Silvia Marques  y a su trabajo titulado "Análisis psicoanalítico de la obra del Dr. Thomas Shell". Artículo que fue publicado en la versión de agosto del año 1989 en "El psicoanálisis Hoy" de editorial Atlántida. En este ensayo, la Dra. Marques desentraña, basándose en datos sobre la niñez, adolescencia y adultez del Dr. Shell, una suerte de abandono materno y desengaños amorosos que lo llevarían a lindar con la misoginia. Datos de origen por demás dudosos, ya que de la biografía del Dr. Thomas Shell solo se sabe de su niñez en una estancia de la Patagonia, de su estudio de grado en la Universidad de La Matanza y de su doctorado en La Tecnológica de Bogotá. &lt;br /&gt; Es además de destacar que la Dra. Marquez, se basó en el psicoanálisis, como el título de su trabajo lo indica, para el estudio de la obra del Dr. Thomas Shell. Método desprestigiado, reconocido solo en nuestro país y en algún que otro país del llamado tercer mundo. Es importante también recordar las opiniones del episcopado Argentino en contra de la obra del Dr. Shell. A la cual calificaron "entre satánica y prosaica" en la revista "La Familia Cristiana" de enero de 1990. &lt;br /&gt; Sin embargo, tuvo también la acogida de innumerables pensadores a través de cientos de libros científicos y novelas que se publicaron y se siguen publicando sobre esta obra del logrado autor. Entre otras, Repercusiones de La Cosa en la tercera ola de Alvin Toffler, La obra de Thomas Shell y el pensamiento lateral de Edgard Delbono, la novela inconclusa La Fundación contra La Cosa del fallecido autor Isaac Asimov, La Cosa, como la duodécima revelación de James Redfield y por agregar solo una mas a la interminable lista, la novela Acosado por La Cosa de Sidney  Sheldon. Y en nuestro país, Yo sobreviví a La Cosa de Victor Sueiro.&lt;br /&gt; De la vida anterior a su obra culmine poco se puede decir, se doctoró en Bogotá y allí residió. Tubo una vida abocada a su trabajo como catedrático y a su pasión por los mitos y las religiones. A través de sus colaboradores se sabe que era un hombre poco sociable con una vida casi monástica. En sus vacaciones, viajaba a distintos países de Centroamérica solo a participar de rituales antiguos. Como a todo genio hubo quienes, entre los que trabajaban con él, que llegaron a considerarlo lunático y hasta temerle por sus actitudes un poco extrañas. Pero eso es solo el precio que deben pagar aquellos  iluminados cuyo ingenio esta mas allá de lo normal.&lt;br /&gt; Se sabe si, a ciencia cierta, que después de su año sabático que pasó conviviendo con una tribu del Amazonas ecuatoriano renunció a su trabajo en la universidad para dedicarse de lleno a la elaboración de su obra máxima. Comentan sus colegas que, momentos previos a su renuncia solían encontrarlo en el laboratorio vestido con arcaicos atuendos, cantando en un lenguaje extraño de sonidos casi guturales, bailando danzas que él explicaba que eran o por la virilidad o por la lluvia. &lt;br /&gt; Indudablemente esa cosecha de conocimiento a lo largo de años le permitió escribir páginas proféticas con respecto a La Cosa. "El hombre, es la máxima criatura sobre la tierra y supuestamente todo lo domina. Sin embargo, es La Cosa la que controla su mente y hace del un títere para sus designios". Escribía en el prólogo de su libro. Y solo este párrafo sirvió para que un ejército de teólogos emprendiera una cruzada en su contra tildándolo de Mefistófeles y blasfemo. Pero a lo largo de su obra brinda suficiente información sustentando sus argumentos. "A través de los siglos, ha sido La Cosa lo único que permaneció inmutable, quién ha llevado al hombre a declarar la guerra y a firmar la paz, a crear fortunas y arrastrarse en la miseria. Es La Cosa el fin y el principio de todo, el Génesis y el Apocalipsis, la esperanza y la desazón, el porqué y él para qué. &lt;br /&gt; He encontrado a través de mis estudios referencias milenarias sobre La Cosa. En sutiles insinuaciones de grandes sabios de la antigüedad que no se animaban a declarar que toda acción del hombre está motivada por La Cosa. Se necesita valor para afirmarlo. Que no se lea esto como un acto de jactancia de mi parte, yo he visto a La Cosa, sé de su poder y de las tramas ocultas que sutilmente teje. Y me atrevo a decirlo". &lt;br /&gt; Se ha dicho del inigualable autor de poseer un superficial conocimiento de la historia y de las religiones. Sin embargo, en mas de un párrafo hace gala de una enciclopédica cultura. "La simbología a un ojo en la frente, en el caso de los cíclopes, entre los mitos de algunas culturas. Como al tercer ojo ubicado en el mismo lugar, en el caso de las culturas orientales de la región del Tíbet. Es una alusión clara a la divina forma de La Cosa. Aunque rotada noventa grados, es la representación de la permanente estancia de La Cosa en la mente del hombre.&lt;br /&gt; No es casual que muchas religiones han utilizado el triángulo como figura mística. Desde los egipcios en sus construcciones piramidales, hasta la judaica y también la cristiana, representando a sus dioses como un triángulo con un ojo en su centro.&lt;br /&gt; ...incluso en las tradiciones gauchescas he encontrado alusión al poder de La Cosa. Hay un viejo mito que le atribuye a esta poseer un tirón superior a un par de bueyes. Es claro que se pone a este noble animal por ser el símbolo de la fuerza entre las costumbres del gaucho. Y no se debe interpretar al pié de la letra, ya que incluso los criollos saben que el poder de La Cosa es más sutil e infinitamente superior".&lt;br /&gt;  Es notable el conocimiento del autor en variadas disciplinas. Tan disímiles como la economía y la física, pasando por las ciencias políticas.  En contra de lo que sus detractores opinan, este notable autor ha realizado un paneo  por tan diferentes materias, demostrando la relación de su teoría en todas ellas. Generando en quienes creyeron en él, un movimiento revisionario en cada una de estas disciplinas. Con respecto a la economía el Dr, Thomas Shell expresaba: "En el año 1776, Adam Smith en The Wealth of Nations, plantea que el impulso económico estaba sustentado por manos invisibles, mención clara hacia La Cosa. Ya que es sin duda esta desde tiempos inmemoriales la causa de cientos de microemprendimientos. Y más aún, el motor último en las decisiones macroeconómicas de los líderes mundiales". &lt;br /&gt; En lo referente a la física, el mentado científico escribía: "Es notable por cierto la gran similitud que existe entre la teoría de los agujeros negros con La Cosa. Esa visión que los astrofísicos plantean de un cuerpo celeste que todo lo absorbe a su alrededor, tragando todo lo que a él se le aproxima. Como así también y yendo al extremo de lo pequeño, con la teoría atómica. Un núcleo central con millones de partículas que bailotean a su alrededor. Es una clara alusión a la relación de los hombres con La Cosa. Millones de hombres bajo su sumisión en un constante danzar histérico de atracción y rechazo. El hombre esta bajo su poder como lo está el electrón con el núcleo,  girando a su alrededor  sin poder acercarse ni escaparse. Tal como lo afirma el Bhagavad gita: Ella es, en forma simultánea, la omnipresente Superlama, que está en el corazón de todos los hombres y en el centro de todos los átomos, y también el brahmajyoti o la refulgencia de la luz espiritual."&lt;br /&gt;  El lector inteligente, ya habrá apreciado que las críticas a la obra del Dr. Tomas Shell, surgen solo de sectores marginales y obtusos de la ciencias y la sociedad. Mientras que los elogios vinieron de hombres de la talla de  Delbono, Sheldon y Sueiro, entre otros.&lt;br /&gt; Retomando al ensayo de la Dra. Silvia Marques, fueron tales líneas la que la llevaron injustamente a decir que el Dr. Tomas Shell padecía de misoginia: "El hombre solo existe para adorar a La Cosa y ser su mas fiel esclavo. La mujer, para contenerla como el papel vistoso que envuelve al preciado regalo. Y ay de aquella que se resista a brindar a La Cosa como templo de adoración para los hombres. Ella se encargará de turbarle la mente llevándola a comportamientos contradictorios e irracionales. Enfermedad que popularmente se conoce con el nombre de un felino mitológico llamado Flora."&lt;br /&gt; A poco tiempo de publicar su obra, el Dr. tomas Shell se recluyo en un pequeño pueblo del Tibet donde formó un  grupo de adoradores de La Cosa. Allí vivió por mas de una década y falleció a la entrada edad de setenta y ocho años. Periodistas e historiadores que visitaron su tumba comentan que fue sepultado por sus seguidores con los brazos cruzados sobre una copia de su libro. En un féretro rosado que tenía la divina forma de La Cosa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/962700258468490242-985080239643915180?l=nitomarsiglio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nitomarsiglio.blogspot.com/feeds/985080239643915180/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nitomarsiglio.blogspot.com/2009/04/analisis-de-la-obra-del-dr-tomas-shell.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/962700258468490242/posts/default/985080239643915180'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/962700258468490242/posts/default/985080239643915180'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nitomarsiglio.blogspot.com/2009/04/analisis-de-la-obra-del-dr-tomas-shell.html' title='Anàlisis de la obra del Dr. Tomas Shell'/><author><name>Pepe Kanavis</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11593530548295523041</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_LhWVegafMhA/Sa7vRuDP3vI/AAAAAAAAAG0/L3wmrgP_w8Y/S220/Pepe2.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-962700258468490242.post-5840418603392652978</id><published>2009-04-04T11:00:00.000-07:00</published><updated>2009-04-04T11:01:23.924-07:00</updated><title type='text'>Eros y Tànatos</title><content type='html'>Eros y Tánatos&lt;br /&gt;Tulmaj caminaba con andar cansino, arrastrando sus brazos, que bien podían semejarse en tamaño y músculos, a las piernas de un adolescente humano.  &lt;br /&gt;Como todos los de su raza tenía largos brazos, cortas piernas, aunque fornidas, una caja torácica muy grande y muy poco bello en todo el cuerpo. &lt;br /&gt; El sol reflejaba en las prominencias de su musculatura cubierta por la transpiración que lo recorría y desembocaba en su pantalón bermudas del tipo guerrero, color caqui y plagado de bolsillos.&lt;br /&gt; Tulmaj era el típico cazador de su pueblo recién entrado a la edad madura, que equivaldría a un hombre de unos treinta años.&lt;br /&gt; Había partido con la determinación de matar al xical. Era la época del año en que su sol se encontraba en posición más vertical y más cerca de su planeta. Lo que hacía que las temperaturas eran muy elevadas y la arena se calentaba de forma tal que solo los de su raza podían soportarlo a pies descubierto.&lt;br /&gt; Se sabía que el xical merodeaba por esos lugares y Tulmaj estaba decidido a tomar un lugar de honor entre los suyos. Por eso había decidido salir solo tras la casería del xical.&lt;br /&gt; Había partido al amanecer y ya llevaba varios kilómetros atravesando el gran cordón de dunas. Llevaba el agua suficiente para un par de jornadas, carne salada y la bolsa cobertora que le permitiría pasar las noches en el desierto sin congelarse.&lt;br /&gt; Se había prometido volver con los colmillos del xical, para entregárselos al padre de Jamir como dote, o no regresar. &lt;br /&gt; Y solo dos temas cruzaban por su mente en la dura caminata. Jamir y el Xical. El amor y la muerte. Esa era una de las mayores semejanzas que su pueblo tenía con los humanos.&lt;br /&gt; Nunca había visto un xical macho adulto. Solo en dibujos y grabados que habían hecho otros cazadores. Y de niño, en una oportunidad, había visto una cría de xical que murió al poco tiempo. Porque los xicales no sobreviven al cautiverio.&lt;br /&gt;Pero no le importaba demasiado, sabía lo suficiente de los xicales como para enfrentarlo. Sabía de sus despiadados colmillos curvos que maneja como sable con la velocidad de ataque de una serpiente, la vista panorámica de un ave y la fuerza de  varios grandes felinos juntos. &lt;br /&gt;El xical lo podía ver de muy lejos pero él lo podía oler de mas lejos aún. Sabía que cuando empezara a sentir el mismo olor a carroña y a podredumbre de los lagos negros era que lo había encontrado. Sería un olor tan penetrante que le nublaría la vista. Por eso viajaba de cara al viento y casi sin ropas. Para ser él quien lo descubra primero. &lt;br /&gt;Sabía que tendría que treparse par la espalda dura y resbalosa del xical para llegar hasta la cabeza y cortar la gran vena que salía del cuerpo y entraba en la cabeza. Si cortaba esa gran vena el xical se inmovilizaría de muerte. El xical tendría una gran mandíbula, inmensos ojos y una cabellera de plumas que llegarían casi hasta sus patas largas y rectas, con tres pesuñas por dedos. &lt;br /&gt;Pensaba también en Jamir. Recordaba la armonía de su voz, la imagen de sus curvas que le despertaban esa rara sensación de calor y euforia.  Una sensación que no sabía explicar y que nunca jamás había sentido. Era demasiado extraña. Se mezclaban los deseos de atacar y de proteger, de huir y de permanecer quieto. Y sobre todo el incontenible deseo de copular. &lt;br /&gt;Sus anchos pies se hundían en la arena que en esa zona de las dunas era de un débil polvo amarillento casi blanco. Y le transmitían un duro calor a su piel. No había mucho viento, solo una débil brisa que mantenía golpeando en su cara y que continuamente analizaba con su olfato buscando el mas mínimo olor a xical.&lt;br /&gt;Se imaginaba regresando con esos largos colmillos de marfil en cada lado de su cuerpo. Y que lo viera Jamir, así, entrando triunfal. Y entonces en pocos días sería suya.&lt;br /&gt;Hacía meses que solo en eso pensaba. &lt;br /&gt;Se detuvo y quedó inmóvil con los músculos tensos y el olfato atento. Había percibido una minúscula aroma distinta en el aire. &lt;br /&gt;Siguió avanzando guiado por la débil aroma. Se acercó a una alta duna, el aroma era mucho más perceptible. Comenzó a trepar la duna, se le dificultaba, por cada tres pasos que daba ascendiendo descendía uno y se le hacía duro el trepar. Llegó a la sima de la duna y lo vio. El xical estaría a unos doscientos metros y se encontraba de espaldas. &lt;br /&gt;Su respiración se volvió dificultosa. Sus músculos parecían a punto de estallar. Bajó corriendo aprovechando la bajada de la duna y corrió unos cincuenta metros hacia el xical y se escondió detrás de un montículo de arena que apenas lo cubría.&lt;br /&gt;El xical hizo un movimiento inquieto, percibía que algo andaba mal, giró su cabeza hacia ambos lados tratando de ubicar el mínimo cambio en el entorno. Su oído y su olfato le servían de poca ayuda pero su poderosa vista le permitió ver huellas en la duna que se encontraba a doscientos metros de él. Se dirigió hacia allí dando grandes zancadas, se detuvo cerca de un montículo y se quedó inmóvil observando.&lt;br /&gt;Tulmaj podía sentir la respiración del xical y el crepitar de sus plumas cuando movía la cabeza. &lt;br /&gt;El xical giró su cuerpo y quedó de espaldas al montículo donde estaba escondido Tulmaj. &lt;br /&gt;Tulmaj se puso en cuclillas con su cuchillo en una mano y saltó sobre la espalda del xical.&lt;br /&gt;El xical giró sobre su cuerpo cortando en dos a Tulmaj con sus poderosos colmillos sable.&lt;br /&gt;Ronan, el xical, quedó mirando a su oponente. Y penso. Pensó en dos cosas, penso en que todavía debía quedarse tres días mas en la zona de las dunas para demostrarle a los suyos que ya era un adulto. Y penso en esa joven xical que le estaba esperando que superase la prueba para así poder aparearse.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/962700258468490242-5840418603392652978?l=nitomarsiglio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nitomarsiglio.blogspot.com/feeds/5840418603392652978/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nitomarsiglio.blogspot.com/2009/04/eros-y-tanatos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/962700258468490242/posts/default/5840418603392652978'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/962700258468490242/posts/default/5840418603392652978'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nitomarsiglio.blogspot.com/2009/04/eros-y-tanatos.html' title='Eros y Tànatos'/><author><name>Pepe Kanavis</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11593530548295523041</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_LhWVegafMhA/Sa7vRuDP3vI/AAAAAAAAAG0/L3wmrgP_w8Y/S220/Pepe2.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-962700258468490242.post-7357612095004732681</id><published>2009-04-04T10:59:00.001-07:00</published><updated>2009-04-04T11:00:21.452-07:00</updated><title type='text'>El Rico, el Pobre, el Sargento y el Boticario</title><content type='html'>Prudencio López, el boticario del pueblo, llevaba el seño fruncido y su caballo al tranco apresurado. En el bolsillo del traje negro tenía la nota que le fue enviada por el sargento. Era clara y concisa, debía asistir como carga pública a una reunión pero no figuraba el motivo, solo el lugar y la hora. En el reservado del club a las ocho en punto. Tomó las riendas con la mano izquierda y con la otra extrajo el reloj del bolsillo del chaleco. Eran las ocho y veinte. Guardó el reloj y sacudió las riendas para apresurar la marcha. &lt;br /&gt; Se bajó de la jardinera y ató el caballo al amarre que había frente al club. A un costado vio estacionado uno de los pocos automóviles del pueblo, la flamante cupé Ford A Sedan del tesorero del aserradero. A un lado de este, estaba atado un brioso rosillo del sargento. &lt;br /&gt; El punto de reunión era la salita reservada que se encontraba cruzando el cortinado entre el salón principal y el único baño. Allí tenía por costumbre organizar las reuniones, el intendente del pueblo, el sargento Cañorralo. A las que solía llamar las asambleas de las fuerzas vivas. &lt;br /&gt; Cuando llegó don Prudencio, estaba arengando de pié el tesorero del aserradero. Con la mirada fija, la pelada brillosa y señalando con el dedo al delegado sindical, que sentado miraba hacia el centro de la mesa de pino, y movía la cabeza hacia los costados como negando las palabras del orador. A su lado, estaba el sargento Cañorralo recostado sobre la silla, con el cuerpo erguido y la cabeza hacia atrás moviéndola afirmativamente. Prudencio entró a la salita corriendo las cortinas color ocre y todos giraron la cabeza. El sargento señaló el reloj que colgaba en la pared, un viejo reloj campana con el emblema del club pintado a mano sobre la madera por el profesor de dibujo de la escuelita del pueblo. Y con tono de reprimenda, dijo&lt;br /&gt;- ¡Me extraña don Prudencio en usted tanta impuntualidad! Lo esperamos unos minutos, como creíamos que no venía los señores delegados tuvieron que comenzar con la disertación.&lt;br /&gt;- Les pido mil disculpas, es que me llegó la abuela Rosa con un ataque de asma que se nos iba y tuve que hacerle unas .....&lt;br /&gt;- Pero la hubiese dejado que espere, no sabe usted que se deben resignar los problemas individuales a los problemas colectivos. -dijo el sargento parándose en postura marcial, gesticulando con la mano derecha y levantando el tono- Acá estamos con una revolución en puerta, y usted pierde el tiempo con una vieja mañosa que se pone mal cuando tira la plata jugando a la canasta. &lt;br /&gt;Prudencio levantó las cejas y movió la cabeza levemente hacia un costado, no muy conforme con las palabras del sargento.&lt;br /&gt;- Les reitero mis disculpas. ¿Ahora me podría decir que tengo yo que ver con todo esto?&lt;br /&gt;- Usted siéntese y escuche. -dijo el sargento con la voz de mando que acostumbró a usar en otros tiempos cuando salía con la partida a juntar indios borrachos. El boticario se sentó al lado del sargento, junto las manos sobre las piernas y se quedó mirando a los demás asistentes. El sargento Cañorralo, viendo que la cosa estaba en orden se sentó y dijo con tono solemne. Continúe, señor delegado de la patronal.&lt;br /&gt;- Entiéndame señor delegado sindical lo que le quiero decir. Me esta viendo el árbol y no me ve el bosque. No se puede resignar la suerte de todo un pueblo a pequeñas excentricidades de un grupo de descontentos. Yo se que usted es una persona capaz, y que los trabajadores lo escuchan y lo respetan. Hágales saber que se está jugando con la sabia que mantiene viva a toda una sociedad. Que el sacrificio de hoy, se verá ampliamente recompensado con el reconocimiento de generaciones futuras. Que es imprescindible resignar alguna que otra aspiraciones materiales superfluas en pos de un futuro común. Vivimos tiempos duros que significan ajustes y sacrificios. Sin ir mas lejos, mírelo nomás al patrón. ¿Cuando faltó a un cumpleaños de su nena? su única hija. Y como usted sabe la chica está estudiando allá en Francia. Y el patrón para estas fechas siempre tomaba un buque hacia Europa. Pero ahí tiene, el pobre hombre se tuvo que quedar. Es que la mano viene dura. Ha caído mucho el precio de la madera. Y se quedó por ustedes también, para dar un ejemplo de ajustes y sacrificios. Y usted me viene con parar la obra por pequeñeces. ¡Hágame el favor!&lt;br /&gt;- Pero es que no nos pueden pedir mas sacrificios, la cosa no da para mas. No se respetan las condiciones mínimas de trabajo. Se labura 16 horas y no alcanza para parar la olla. No hay servicios sanitarios. El personal anda casi en cueros, no tiene ni para comprar unos trapos. Fíjese hasta que punto, el otro día se casó el Alberto con la Dolores. Había ido todo el mundo, el Alberto es muy querido. Hasta usted estaba invitado creo yo.&lt;br /&gt;- Si si, yo lamentablemente no pude ir por unos asuntos contables que tenía que solucionar...&lt;br /&gt;- Y bueno, usted sabe como es esta gente, pobre pero honesta y muy respetuosa. La Dolores estaba hermosa, si la hubiera visto. La madre le había arreglado el vestido de ella cuando se casó y le quedó un primor. El Alberto de traje tubo que usar uno todo roto del abuelo cuando vino de Italia. Al pobre hombre el traje le quedaba chico, le rebalsaban las carnes por los cuatro lados. Y mire si estaría roto, que cuando salió de la iglesia, de la mano de la novia  y ante todo los presentes y las viejas que lloraban, se le salió un testículo. ¡No sabe usted el papelón que pasó!&lt;br /&gt;- Pero mi amigo, eso no es tan grave, si el problema es un traje le prometo convencer al patrón para que compre uno talle medio, cosa que lo puedan usar todos cuando lo necesiten para ese tipo de eventos. Después de todo esa gente tanto no se casa, son mas de un arrimate que te quiero hablar. ¿Desde cuando se me han vuelto tan formales?.&lt;br /&gt;Prudencio sacó el reloj del bolsillo del chaleco, miró la hora, y se acordó que tenía que prepararle las cataplasmas a don Alfredo. El viejo el día anterior, había intentado preparárselas solo. Se le fue la mano con el calor, y terminó con el pecho depilado y colorado como un camarón. &lt;br /&gt;- disculpe señor intendente - le dijo al oído Prudencio casi en tono de súplica- ¿pero que tengo que ver yo con este problema?&lt;br /&gt;- ¡Cállese la boca y escuche! -le contestó con tanta fuerza y velocidad, que le salpicó la cara con saliva al boticario y este se echó para atrás del susto.&lt;br /&gt;- Pero no me venga con esa ahora, señor tesorero, le estoy dando solo un ejemplo. Se imagina que no nos va a arreglar solo con un traje para las bodas. Le cuento para que sepa hasta donde llega la miseria. Para colmo ni el tiempo acompaña. En otros años se las arreglaban plantando alguna que otra verdura en el patio del rancho. Pero ahora es tanta la sequía que por poco los árboles siguen a los perros. &lt;br /&gt;- Y bueno, ahí tiene lo que le decía. Son tiempos difíciles para todos. Es necesario un esfuerzo común. Me sería muy fácil prometerles el oro y el moro y después no poder cumplirlo. Yo estoy velando por la economía de todos. -dijo el tesorero de ojos claros y  saltones mientras se acariciaba la calva de escasos pelos- El mal tiempo nos daña parejo. Súmele el bajo precio de la madera. La competencia con los aserraderos de los otros pueblos. Las cuentas que no dan. Las deudas contraídas...&lt;br /&gt;Prudencio se llevó su mano derecha hacia la frente y movió la cabeza con resignación&lt;br /&gt;- Hay que ajustarse el cinturón. O ustedes se creen que yo también no me privo de cosas, ja. Todos debemos hacer un esfuerzo. Yo les pido un poco de paciencia, ya vamos a salir de este mal paso. Usted en cambió no, está empecinado en convertirse en un Espartaco sublevándome a la peonada. - el sargento se acercó al oído del boticario que todavía se secaba la cara y en voz baja y con tono de intriga le pregunto.&lt;br /&gt;- ¿Que dijo de un putarraco?&lt;br /&gt;Prudencio lo miró de reojo, severo, como maestro al alumno que preguntó una impertinencia, y sin hacer caso, continuó escuchando la discusión.&lt;br /&gt;- Pero no señor tesorero, si no queremos ir a la lucha. Es mas, hacemos lo imposible por evitarla.  Pero la gente ya no quiere mas. Está cansada de esperar y que la miseria sea cada ves peor. El otro año pasó lo mismo para esta época, y nos corrieron con promesas de que este año iba ser mejor. Esperamos un gesto de generosidad de parte del patrón.&lt;br /&gt;- ¡Pero hombre no me venga a decir que el patrón no es generoso, si es un reconocido filántropo!&lt;br /&gt;- ¿Filanqué? -preguntó el sargento en voz baja habiendo girado la cabeza hacia el boticario.&lt;br /&gt;- Fi-lan-tro-po. Aquel hombre que ama a los hombres -respondió Prudencio con fastidio&lt;br /&gt;- Pero che, este la tiene con los maricones - dijo el sargento moviendo la cabeza hacia ambos lados.&lt;br /&gt;El tesorero miró fugazmente al sargento y continuó diciendo. - No se equivoque señor delegado, a nosotros lo que nos sobra es generosidad y buenas intenciones. Por eso le solicitamos esta reunión al señor intendente para que nos ayude a encontrarle un remedio a este problema.&lt;br /&gt;El sargento al sentirse aludido se incorporó como con un resorte. Se puso casi en punta de pié y con el cuerpo bien erguido para disimular su baja estatura. Dobló el brazo, introdujo su mano derecha en la chaqueta como tapándose el vientre, y comenzó a hablar. Mientras con la mano izquierda gesticulaba con el índice como si dirigiera una orquesta. El boticario lo observaba de costado. Lo veía con su baja estatura, un jopo de pelo negro cayéndole en la frente. Esa postura marcial y con la mano derecha introducida en la chaqueta, y  trató de hacer memoria a que personaje de la historia se le parecía. &lt;br /&gt;- Señores representantes del empresariado local. Señores trabajadores. Señores profesionales, señores y señoras. Demás está en decirle, el orgullo que siento en dirigir esta comunidad. Se que tengo todo un reto por delante, pero si me siguen los sabré conducir por el camino correcto. Se vienen tiempos difíciles, pero con trabajo, tesón y sacrificios lograremos sortearlos y dejarles a nuestros hijos un pueblo próspero y pujante. Hoy estamos ante un pequeño conflicto, pero no tiene que atemorizarnos. Hemos sorteado peores obstáculos. Esto no es mas que una pequeña diferencia de intereses. Se me ha planteado que ayude a encontrarle un remedio. Y en mi vida de soldado, he aprendido a tener la humildad de delegar al profesional adecuado un problema determinado. Por eso, cuando se me planteó este reto me dije, - agregó el sargento Cañorralo con una amplia sonrisa, los ojos brillosos y la voz exaltada mientras con su mano izquierda señalaba a Prudencio&lt;br /&gt;- ¡Quién  mejor que un boticario para encontrar un remedio!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/962700258468490242-7357612095004732681?l=nitomarsiglio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nitomarsiglio.blogspot.com/feeds/7357612095004732681/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nitomarsiglio.blogspot.com/2009/04/el-rico-el-pobre-el-sargento-y-el.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/962700258468490242/posts/default/7357612095004732681'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/962700258468490242/posts/default/7357612095004732681'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nitomarsiglio.blogspot.com/2009/04/el-rico-el-pobre-el-sargento-y-el.html' title='El Rico, el Pobre, el Sargento y el Boticario'/><author><name>Pepe Kanavis</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11593530548295523041</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_LhWVegafMhA/Sa7vRuDP3vI/AAAAAAAAAG0/L3wmrgP_w8Y/S220/Pepe2.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-962700258468490242.post-9077290425242277334</id><published>2009-04-04T10:58:00.001-07:00</published><updated>2010-02-21T16:22:12.774-08:00</updated><title type='text'>Hassan y Leví</title><content type='html'>El sol se sentía a través de las piedras. Leví jugaba con un camión rojo gastado y en la cabeza tenía un kippá que apenas lo cubría. A la vuelta de la esquina, Hassán estaba sentado esperando a su madre. Lo protegía del sol un pequeño ekal.&lt;br /&gt;Leví giró su cuerpo hacia la izquierda y el corazón le comenzó a latir vertiginosamente. Guardó el camión rojo gastado en el bolsillo y corrió aturdido en sentido contrario de donde vino el estruendo. En la esquina, se encontró con un grupo de personas que gritaban y corrían espantadas. Una mujer alcanzó a decirle algo referido a su casa.&lt;br /&gt;Los estallidos continuaron junto con estampidos secos y prolongados. Siguió corriendo, las piernas le temblaban, terminó cayéndose boca a bajo raspándose la cara contra el empedrado. El camión rojo gastado quedó volcado marcando el lugar de la caída. Leví ahogó el llanto, se levantó y prosiguió corriendo. Dobló en la esquina y a pocos pasos encontró a Hassán que estaba llorando se detuvo a mirarlo, tendría dos años menos que él. Tal vez ni siquiera llegaba a los cuatro.&lt;br /&gt;Su piel era más oscura y no llevaba kippá. Sin dudarlo, lo alzó y con esfuerzo siguió apresurado rumbo a cualquier lado. Hassán apoyó la cara contra el pecho de Leví. Los ojos negros tenía nublados. Leví continuó caminando con el niño en los brazos, medio cayéndose. Continuó caminando en dirección al sol de Aláh o de Yhavé, no le importaba de quien.&lt;br /&gt;Un nuevo estallido los hizo derrumbarse contra la pared. Hassán volvió a llorar. Leví lo besó en la frente, siguieron caminando. Se encontraron con otros mayores que corrían desaforados. Uno los chocó y volvieron a caer. Con mucho esfuerzo, Leví apretó a Hassán que lo abrazaba contra su pecho, y continuaron avanzando. Una fuerte explosión hizo vibrar la tierra. Leví alcanzó a ver una puerta abierta. Hassán gemía entre pucheros ahogados. Otra explosión, y la puerta parecía distante para esos reducidos pasos. Lograron entrar, estaba muy oscuro y olía a humedad . Igual se sentaron. Una nueva explosión, esta vez mas cerca. Hassán se estremeció, Leví sintió al pequeño temblar y apretó su mano.&lt;br /&gt;El perro ladró con vehemencia indicando los escombros. La periodista de la CNN, le habló al mundo de un nuevo enfrentamiento en el Medio Oriente. De dos pérdidas fatales. De un empate. La cámara se alejó del rostro de la periodista. Al fondo, se veían unos hombres vestidos de combate corriendo hacia ambos lados. La cámara tomó los escombros, y entre ladrillos y polvo, los cuerpos de dos niños con las manos juntas.&lt;br /&gt;Uno tendría seis años, el otro casi cuatro. Por el mundo entero viajó la imagen de Hassán y Leví. Una cabeza apoyada contra la otra. Sin el ekal y sin el kippá. &lt;br /&gt;Parecían dormidos... &lt;br /&gt;Parecían hermanos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todos esos niños que sufren...&lt;br /&gt;y que Dios nos perdone.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/962700258468490242-9077290425242277334?l=nitomarsiglio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nitomarsiglio.blogspot.com/feeds/9077290425242277334/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nitomarsiglio.blogspot.com/2009/04/hassan-y-levi.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/962700258468490242/posts/default/9077290425242277334'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/962700258468490242/posts/default/9077290425242277334'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nitomarsiglio.blogspot.com/2009/04/hassan-y-levi.html' title='Hassan y Leví'/><author><name>Pepe Kanavis</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11593530548295523041</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_LhWVegafMhA/Sa7vRuDP3vI/AAAAAAAAAG0/L3wmrgP_w8Y/S220/Pepe2.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
